Nº 26: El moreno esclavo Joaquín

Nuestra Señora
de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires


Hora de Guardia
Boletín de la Asociación Guardia de Honor
Año II- Nº 26
Córdoba, agosto 2006


El moreno esclavo Joaquín
Héroe en las invasiones británicas de 1806-1807
Por Horacio Bojorge, S.J.

Se cumplen, este año 2006 y el próximo, doscientos años de las invasiones británicas al Río de la Plata. Aunque no soy historiador me ha parecido interesante publicar estos documentos encontrados en el Archivo General de la Nación Argentina con motivos de otras búsquedas. Es muy probable que estos documentos estén ya publicados en todo o en parte. Pero me ha parecido que pueden interesar a muchos desconocedores de las publicaciones históricas, como me interesaron a mí.
Se trata de un moreno de humilde condición que se revela como héroe de guerra. Joaquín, negro esclavo del convento de los Dominicos en Buenos Aires.
El viernes 14 de agosto de 1807, Joaquín pide la libertad como premio a los méritos de su actuación militar y en virtud de un ofrecimiento que se le hiciera en algún momento[1]. Le damos la palabra.

Se sirva mandar se me dé la libertad ofrecida...

"Pedimento[2]=
Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento :
Joaquín, Negro esclavo del Convento de los Padres Dominicos de esta ciudad parezco ante Usía[3] con el mayor respeto y digo:

Que en las gloriosas acciones de la reconquista y especialmente en la del último ataque que las Armas Británicas invadieron esta capital los días dos, tres, cuatro, cinco y seis del presente año he servido de jefe y comandante de los morenos esclavos teniendo a mis órdenes y disposición más de trescientos de estos valerosos soldados, a quienes se debe en gran parte las Victorias que hemos conseguido del enemigo. Un número considerable de heridos y muertos en las guerrillas y en otros puestos del mayor riesgo, acredita la lista que en debida forma acompaño;

Y ello es que estos esforzados soldados manifestaron su amor y lealtad en todas partes y puntos de la Ciudad y sus extramuros; han hecho presas de Ingleses, les han quitado cañones, sostuvieron a nuestra tropas fatigadas y desfallecidas del cañoneo en la Plaza de Lorea y Corrales de Miserere; condujeron nuestra artillería a los lugares que pedían las circunstancias y les era mandado; y han quitado otras piezas de los parajes en que podían ser sorprendidos de los enemigos; pelearon primero con chuzas y después con armas de fuego. En fin han hecho prodigios de valor en términos que los mismos ingleses demostraban el terror que habían cobrado a los negros.

El único jefe y caudillo de todos estos valerosos soldados, he sido yo, el que les daba las órdenes, el que repartía los trozos de gentes a los parajes que eran necesarios; y el que los esforzaba a pelear hasta morir y a quien ellos ciegamente obedecían; de forma que nadie me resistía, ni ha habido casa por privilegiada que fuese, de donde no sacase soldados.

Usía es testigo de todo; o lo más que refiero en esta reverente representación, sin que tampoco se le oculte al Señor Capitán General, y por lo mismo muchas ocasiones en las diferentes comisiones que se me dieron y ejecuté a satisfacción del Señor Alcalde de primero voto [Dn Martín de Alzaga] oí con gusto expresiones ofreciéndome en premio la libertad; que acepté con la complacencia que podía recibir este corto obsequio debido a tantas fatigas.

Los hechos son bien públicos. Apenas habrá quien los ignore; a Usía le constan de vista, ciencia y experiencia, pues, para cuanto se ofrecía, me ocupaba el Señor Alcalde de primero voto. Por esto no he creído necesario producir una información completa y circunstanciada de todos y cada uno de mis servicios en defensa del Rey y de la Patria, para que Usía se dignase en su consecuencia concederme el beneficio de la libertad y ahorro de toda servidumbre. Pero sin embargo si la juzga necesaria estoy pronto a la justificación de todos los pasajes que[al] por mayor dejo indicados, y de otros que omito, que tal vez no habrán llegado a noticia de su alta comprensión.

En cuya virtud : A Usía pido y suplico que habiéndome por presentado, se sirva mandar se me dé la libertad ofrecida, a que en cierto modo soy acreedor, por mis servicios; proveyendo en lo demás como fuere del agrado de Usía si lo estimare necesario

A ruego de Joaquín [escribió] Mariano López"


Tengan lugar estos esclavos en la piedad de V.M. concediéndoles la libertad...

Pero Joaquín no se conforma con la libertad obtenida para sí mismo y luego confirmada. Junto con él se había dado la libertad, por sorteo, a un cierto número de esclavos combatientes. Pero el procedimiento del sorteo, había creado una cierta situación de injusticia, pues muchos capitanes y combatientes meritorios seguían esclavos, mientras que a algunos reclutas, con menores méritos militares, les había caído en suerte la libertad. Joaquín acude a suplicar la libertad para todos. Sugiere que se haga a costa del erario público, para no perjudicar a los amos.

En este otro documento[4] del viernes 14 de agosto de 1807 dice así:

A los pies de V. M. lleno de Confianza elevo mi súplica como caudillo de unos leales vasallos que en esta Capital de Buenos Aires en la mayor necesidad, llenos del mayor entusiasmo ofrecieron voluntariamente sus vidas con amor y fidelidad a su Soberano en la reconquista de esta capital y en la segunda invasión, cuando acometidos de más de once mil enemigos, se arrojaron intrépidos buscando proveerse de armas con las que se quitaron a los mismos enemigos como así se consiguió a la vista de los principales jefes que llenos de ardor aspiraban a lo mismo.

Así lo han ejecutado nada menos que unos humildes esclavos, llevados solo del amor a su Rey, como lo acreditan las adjuntas Certificaciones de los principales Jefes que testimoniadas presento a V.M. Siendo el principio de esta acción, que estos individuos ocupados en aquel acto en servicio de sus amos, conociendo el peligro, sin perder momento, obteniendo licencia de sus amos, formaron un cuerpo distribuido en las compañías que se ven testimoniadas. eligiendo prontamente sus respectivos Jefes cargando al enemigo con tal ardor que en breve se vio proveída toda de las mismas armas del enemigo. Logrando una feliz victoria de forma que regresados con orden a aquella Plaza, nos recibieron los principales Jefes y el común del pueblo con general aplauso pidiendo en general que se me diese libertad (como se me dio en el acto) y determinando el Jefe superior que se diese libertad a cierto número por medio de un sorteo como en efecto así se verificó.

Esto es S. H. M. lo acaecido de resultas de las dos funciones de Guerra sucedidas en esta Capital; quedaron libres muchos de los que mis capitanes y subalternos habían reclutado, y éstos sepultados en su antigua esclavitud, y muchos aún con recientes heridas lloraban su infeliz suerte, sin quedar otro recurso que ocurrir a buscar el alivio en V. M. como lo hago por esta humilde representación, suplicando tengan lugar estos humildes infelices esclavos en la piedad de V.M. concediéndoles la libertad a expensas del Real Erario para poder con más franqueza estos y yo, ocuparnos siempre en servicio de nuestra Religión, de nuestro Soberano y de la Patria con aquel ardor, fidelidad propia de unos fieles vasallos que están prontos a derramar su sangre por su Rey, quedando esperanzados en que la bondad de V.M. admitirá esta humilde súplica que hago por mí y a nombre de todos los individuos que van nominados, S.R.M. A los pies de V.M. por mí y los individuos que van nominados.

[firma] Joaquín Guzmán[5]


Tenga presente mis méritos y los de mis infelices compañeros...

Una vez liberado, Joaquín Guzmán intentó ir a España para obtener la libertad del Capitán y del Sargento de la Primera Compañía, sus amigos que habían quedado esclavos por no haberles favorecido en el sorteo. Pero su viaje fracasó y habiendo tenido que enviar por terceros toda su documentación a España, quedó sin pruebas ni documentos. Vuelve pues a interceder ante el Gobernador y el Cabildo[6]. Con este motivo Joaquín da más detalles de las acciones bélicas contra los ingleses :

"Pedimento=
Excelentísimo Señor = Joaquín Guzmán moreno libre y aclamado Comandante por los morenos esclavos de esta Capital, ante Vuexcelencia con todo mi respeto digo:

Que como es notorio y lo acredité con documentos bastantes al tiempo de la reconquista y pasada invasión ocurrí [= acudí] inmediatamente con mi gente recluta y prevenida muy de antemano y eh efecto presentados al Ilustre Cabildo nos proveyeron de chuzas, por no haber otras armas.

Con éstas y las que nuestro cuidado había adquirido, salimos con intrepidez a presentarnos al enemigo, procurando mejorar de armas a pesar del manifiesto riesgo que nos amenazaba, ello es que a breve rato nos metimos en refriega en la que murieron varios compañeros, quedando también muchos heridos como lo acreditan las listas que acompañan y con la mayor solemnidad presento y juro.

De este hecho resultó que despojamos al enemigo de un cañón y un carro de munición, mejoramos de armas y habiendo hecho varios prisioneros los condujimos a la Real Fortaleza, volviendo a la fatiga sin el menor descanso hasta conseguir ver serenada toda hostilidad, resultando de todos estos hechos que aproximándome con mi gente de retirada, empezó el pueblo a clamar se me diese libertad como testigo de mis operaciones, las que entiendo no se le ocultarían a Vuexcelencia y al Ilustre Cabildo quien en aquél acto así lo pronunció y cumplió.

No es creíble Excelentísimo el dolor que me causó el ver que llegando el sorteo para los Escalvos que trabajaron los principales, que mucho antes habían trabajado para juntar la gente ordenada y mandarla al frente del mayor peligro, quedaron sepultados en su antigua esclavitud y muchos de ellos de los que habían sido heridos, cuya lástima me obligó a documentar mis servicios y los de mi gente con las más apreciables certificaciones tanto de Vuexcelencia y Muy Ilustre Cabildo como de todo el que se halló en ambas refriegas y con estos encargando al capitán de la primera Compañía José Ruiz y al Sargento José Molino la constancia y fidelidad al Soberano, me embarqué en [el] San Juansiño con destino a España a ver si conseguía algún premio, junto con algún alivio a mis leales compañeros, pero la suerte adversa permitió que en el Janeiro [=Río de Janeiro] se nos impidiese el viaje quedando de este modo frustradas todas mis esperanzas de forma que me vi en la precisión [= necesidad] de remitir los originales con el Señor Pampillo, y los duplicados con el Comandante Pueyrredón, estos caminaron a España por estos conductos, quedándome desnudo de todo documento y sin resulta[do]s hasta el día [de hoy].

Esto es en suma Excelentissimo Señor lo que ha acaecido hasta el día [de hoy]. El Capitán y Sargento no dejaron de practicar algunas diligencias y consiguieron del Muy Ilustre Cabildo en Junta, el Infome que se ve a fojas trece vuelta y acompaña y con toda sumisión hago a Vuexcelencia presente, suplicándole así mismo tenga presente mis méritos y los de mis infelices compañeros que han manifestado su fidelidad y patriotismo en defensa de la Religión y de nuestro Soberano para que se eleve bajo la protección de Vuexcelencia estos méritos a la Suprema Junta como encargado para hacer presente de los que justamente lo han verificado. Por lo que a Vuexcelencia pido y suplico se digne admitir este Pedimento y en su consecuencia determinar com pido, que es Justicia. Juro, etcétera : Joaquín Guzmán.

Por fin, en el mismo legajo[7] figura la Lista de la Compañía de Esclavos, de la que transcribo solamente el comienzo:

Primera Compañía de Esclavos, al cargo de su Comandante Joaquín=
Capitán = José Luis
Theniente = Juan Collado
Alférez = José Enrique
Sargento = Custodio Molina
Otro = Manuel Collaso
Muerto otro = José Molina
Soldados = Joaquín Balanzate; José Gavi = Joaquín Lázaro; Joaquín Azaga; Muerto: Antonio Terrada; Joaquín Guillén; Manuel Bistelina; Luis de la Riva; Caído Manuel Mestre; Francisco García; Francisco Antonio; Manuel Candelaria; Antonio Asaga; Vicente Alzaga; Muerto: Juan Terrada; Muerto: Juan Giles; Juan Antonio; Cristóbal Militon; Antonio Malauye (sigue la lista)

Segunda Compañía de Esclavos al mando de su Comandante Joaquín =
Capitán = Pedro Casaraville
Theniente = Ignacio Guzmán
Alférez = Thomas José Torres
Sargento = Pedro Acosta
Otro = Antonio Golma
Otro = José Antonio Mulec
Soldados = Antonio Miguel Mulec; Antonio Barrio; Joaquín Tavares; Murió: Francisco Duarte; Antonio Morsa; caído: Manuel Ortega; herido José María Segui; etc.

Conclusión

Una reflexión final: Estos humildes negros esclavos lucharon, como dice su comandante Joaquín, exponiendo su vida por cosas que consideraban dignas de ese sacrificio. ¿Cuáles? La Fe, la patria y el Rey: "ocuparnos siempre en servicio de nuestra Religión, de nuestro Soberano y de la Patria con aquel ardor, fidelidad propia de unos fieles vasallos que están prontos a derramar su sangre por su Rey".

Lo que estaba en juego con las invasiones británicas era todo eso: la libertad religiosa, nacional y política. Esta simpática figura de Joaquín merece nuestro recuerdo y gratitud y también la merecen sus humildes compañeros que arriesgaron y hasta dieron su vida para darnos libertad y patria.

Y es también digno de tener en cuenta que, habiendo demostrado en el riesgo de su vida la fidelidad a los pilares que sustentaban nuestra patria, fueron hallados dignos de vivir en ella como ciudadanos libres. Se lo merecían. Y en reconocerlo, mostraron nuestros antepasados su grandeza de alma.


[1] Tomado del Archivo General de la Nación Argentina, Invasiones Inglesas S9-26-7-5 folios 210v-212
[2] Es decir: petición.
[3] Forma abreviada de Vuestra Señoría.
[4] Tomado del Archivo General de la Nación Argentina, Invasiones Inglesas S9-26-7-5 folios 206-207
[5] Cuando se le concede la libertad, Joaquín toma el apellido Guzmán, sin duda por Santo Domingo de Guzmán. Los esclavos tomaban por lo general el apellido de la familia a la que servían o habían servido.
[6] Archivo General de la Nación Argentina, Invasiones Inglesas S9-26-7-5 Folios 220-222
[7] Folios 208 y 208 vuelta

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