Nº 15: Bienaventurados los pobres...

Virgen de los Pobres de Banneux

Hora de Guardia
Boletín de la Asociación Guardia de Honor
Año I- Nº 15
Córdoba, 27 de setiembre de 2005


BIENAVENTURADOS LOS POBRES...


Desde la cima de un monte, el Legislador Supremo bajado del cielo proclama que los pobres no son despreciables por el hecho de ser pobres.
Ante un mundo ávido de riquezas temporales de cualquier género, esta sentencia suena como aviso de no juzgar según las apariencias, a no afanarse por bienes pasajeros y buscar ante todo las realidades eternas.
También, como San Lucas lo expresa, esta primera bienaventuranza se levanta como una defensa divina de los oprimidos, como el lema contrario al criterio mundano, como una nueva esperanza.

Por que de ellos es el Reino de los cielos...
Argumento tajante a favor de la dignidad del pobre... Compensación suprema que contiene todos los bienes... Consolación perfecta que transfigura las privaciones y las hace soportar, aún amar...

Proyectada esa luz vivificadora, se reordenan las cosas según su verdadero valor. La Vida Eterna emerge como lo único digno de todos los sacrificios, y las cosas fugaces de esta tierra perecedera pierden precio si se separan del Bien trascendente y supremo.

Tener o no tener los bienes pasajeros que nos brinda la corta vida del tiempo, no es el criterio fundamental de valoración. El que los tiene, puede ser bueno o malo. Asimismo el que carece de ellos. Un rico puede ser mal hombre al no tener justo título de posesión o no usar debidamente de su fortuna. Otro rico puede ser virtuoso por conceder siempre a Dios el primer puesto en su corazón, y al compartir lo suyo con los menos favorecidos. Un pobre puede llenar su corazón con la hiel de la envidia y pecar contra Dios y el prójimo. Otro puede enriquecer su alma con tesoros espirituales al aceptar o buscar voluntariamente su despojamiento temporal.

Ricos y pobres con corazón de pobres se oponen a ricos y pobres con corazón de ricos. Nunca la oposición evangélica se plantea entre ricos y pobres en bienes materiales. El Evangelio no es dialéctico en el sentido revolucionario de los del Antirreino.

Tal es la razón por la cual San Mateo precisa el pensamiento de Cristo: Bienaventurados los pobres en espíritu.
Lo definitorio es la actitud espiritual ante los bienes, poseídos o no. Y la pobreza exaltada como causa de felicidad, es la del espíritu, es decir, el espíritu de pobreza o desprendimiento espiritual de todo lo creado, téngase algo o no se tenga nada.

Buscad el Reino de Dios y su Justicia y lo demás se os dará por añadidura...

B.M.



NOS ESCRIBEN:

El Dr. Ricardo Curutchet (h) nos reenvió este mail del P. Agustín Bollini, que queremos compartir con nuestros lectores.


La piedra fundamental de la Capilla" Nuestra Señora de los Pobres"

Este martes 26 de Enero del 2005, se realizó en la Quebrada de Cárcamo, Parroquia "Jesús Crucificado" de Huintil, Prelatura de Illapel, IV Región de Chile, este "acto fundacional" que paso a relatarles.

Primero les debo explicar que esta tranquila y pobre Quebrada de 20 Km. de extensión, es para nosotros un motivo de preocupación muy especial, porque de sus 74 habitantes, 43 son protestantes y 4 no tiene religión.
Desde el año pasado hemos comenzado a celebrarles misas una vez por mes en la Sede de la Junta de Vecinos que, con la generosidad habitual de los chilenos, nos fue prestada para la celebración aunque ellos no concurran a nuestro "culto" por ser "Canutos" (así se les llama aquí a los protestantes). Nuestros fieles son dos señoras, con alguno de sus hijos y nietos. La última misa del año pasado tuvo el récord: 12 concurrentes.

Cuando por primera vez visité la Escuela del lugar, una sala con tres alumnos, vi en un rincón una imagen de la Virgen que bajo la advocación de "Virgen de los Pobres", me fue presentada por la maestra del lugar, su celosa guardiana. Fue un regalo - me cuenta, - del P. Juan Dreezen, para cuando hubiera una Capilla en este lugar. El P. Juan fue un sacerdote diocesano, Belga, ordenado en esta Prelatura, Párroco durante veinte años en Huintil (1972-1992), a quien le debemos la construcción de varias de sus Capillas y donde ya descansa en paz.
En ese momento no tomé conciencia de que la Virgencita, su regalo, había permanecido otros veinte años más sobre el piso, en un rincón del aula, solo con la compañía de los niños.

Preocupados por motivar, mover y acercarnos a la gente de ese lugar, el P. Elio organizó una procesión desde esta Quebrada hacia la Capilla de Cárcamo Centro.
Ese día al llegar a la Escuela y la Sede, el lugar de referencia para reunirnos los que íbamos a darle inicio, nos encontramos con la imagen de la "Virgen de los Pobres" que nos esperaba, no ya en el rincón del salón, sino fuera, imponente, mostrándose en toda su belleza, allí estaba ella. Me atrapó, y me atrevo a decir que nos atrapó.
"Aquí estoy", "aquí escondida, los he esperado", "los espero desde siempre", creo que fue lo que todos sentimos que nos decía con su humilde y cautivadora presencia. Era ella la que nos llamó, convocó, se nos mostró y acompañó en esos 6 Km. de procesión.

Desde ese día prestamos oídos a la intención, humildemente manifestada por María, una de las feligresas, de lo que hasta ese momento nos sonaba a "imposible": Tener una Capilla allí, en ese pobre desamparo de la Quebrada, en el lugar que María ya había visto y elegido. Así fue que le dijimos que siguiera este su deseo, que pidiera el lote.
Y la primer consulta a la Junta (Canuta) de Vecinos del lugar fue positiva: "Ellos no se comprometen a realizar ningún trabajo, pero no tienen inconveniente en que se nos ceda el terreno en cuestión". Entonces, con esa conformidad, se pasó a la segunda instancia; la misma Junta solicitó la cesión del sitio a la Cooperativa propietaria del lugar. Y la decisión también fue positiva, se nos ha cedido el terreno solicitado de 15 m. de frente por 20 m. de fondo.

Y este es el "acto fundacional" que hemos realizado esta mañana. Don José Segovia con dos sobrinas de nuestra fiel María y el que suscribe, fuimos al lugar y medimos el sitio. En las esquinas, D. José cavó unos hoyos donde semi- enterramos piedras, delimitando así esta propiedad de Ntra. Sra. de los Pobres, porque también tenemos ya, donados, los postes para cercar el terreno. ¡Gracias Señor!

¡Hemos puesto la piedra fundamental de la Capilla de Ntra. Sra. de los Pobres - le dije a D. José cuando salíamos, ya volviendo en la camioneta - ¡y ni siquiera hemos rezado!, - constaté con triste sorpresa. Y entonces también recordé que éste es el día de la Conversión de San Pablo.

Frente a tanta bondad manifestada para éstos, Sus hijos de esta perdida Quebrada, en tantas mociones: Juan regaló, María pidió, José me acompañó; me siento un hijo desagradecido por no haberle rezado a nuestro Buen Abbá, y humildemente les pido que se unan a mí y que roguemos juntos:

Señor, para quien todo es posible
te pedimos, por la Conversión de Saulo y por su intercesión,
la conversión de los habitantes de esta Quebrada.
Que Ntra. Sra. de los Pobres
que por tantos años ha permanecido en este lugar,
se nos manifieste a todos en esta Capilla,
con su grandeza de Madre de Jesús Crucificado y Madre nuestra,
para llevarnos a Él y reunirnos en Él:
la piedra que desecharon los arquitectos ahora es piedra angular.
Sobre Ti queremos construir, Señor.
Que Así Sea.


P. Agustín Enrique Bollini, V.E.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El P. Bollinive, es uno de tantos misioneros e hijos de NSJ que sigue los pasos de Dios a carta cabal; los sigue y son muy pocos quienes colaboran para que camine sobre rutas menos pedregosas.

Tengo relativamente poco de tratarlo, pero hasta hoy solo puedo pedir al pueblo que lo cobija, que no permita que esas cobijas se hagan trizas, que lo apoyen,no lo dejen solo. Mucho pueden hacer convenciendo con su propia actitud, esa actitud que calienta corazones e induce a buscar a Dios Nuestro Señor Jesucristo.

Los saludo desde la regiòn que recibiò las flores de Maria, que le construyò una casa a la Señora de los mexicanos y Señora del mundo entero que guste aceptarla y conocer a Marìa de Guadalupe, Madre de NSJ y Madre mìa tambièn.

Saludos mexicanos
Fabiola Cueva